Hola, buenas tardes. Tengo una colonia de lo que creo son Camponotus Punctulatus desde hace ya más de un año. Desde el comienzo la reina estuvo en un tubo de ensayo, donde llegó a tener siete obreras. En un punto, me pareció que el tubo les iba a empezar a quedar chico y se me iba a complicar alimentarlas, por lo que las pasé a un hormiguero diseñado e impreso por mi en PETG. A partir de ahí se estancaron y empezaron a morir obreras hasta solo quedar dos, por lo que las devolví a un tubo de ensayo, donde ya llevan 3 o 4 meses. Hoy ya solo queda una obrera y los huevos aparecen y desaparecen, por lo que asumo que se los están comiendo. Vivo en una casa pequeña y con mucha gente, por lo que suele haber ruido, así que las llevé al lugar más apartado posible, aunque sigue llegando bastante ruido. He leído que a las camponotus en estas zonas donde hace tanto calor (en el último mes y medio oscilando entre 30 y 40° C) suele molestarles la humedad, por lo que recomiendan poner un pedazo de corcho en el tubo y eso hice desde el comienzo. Otra cosa a destacar, que probablemente sea el problema, es que nunca les di proteina. Más allá de la leche o la miel, que luego me recomendaron dejar de darles, nunca les di proteina, por lo que considero esto una de las causas más probables del estancamiento además del ruido. En el último mes les estuve dando clara de huevo hervido y la semana pasada una mosca, pero no parecen haber mejorado. Les doy de comer una vez por semana agua con azucar y alguna proteina que consiga (huevo, mosca, carne, etc).
¿Alguna recomendación sobre que puedo hacer? El jarabe proteico no es una opción ya que vivo en Buenos Aires, Argentina y es muy difícil conseguirlo.
Gracias de antemano por sus respuestas.
Colonia estancada hace más de un año
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FabienFormicide
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¡Hola! Por lo que contáis, yo apostaría bastante más por la falta de proteína y el calor que por el ruido, sobre todo si durante meses la reina iba poniendo y los huevos luego desaparecían. Con Camponotus me ha pasado algo parecido en verano: con temperaturas muy altas se quedan como “paradas” y, si encima no tienen insectos de forma regular, las larvas no terminan de desarrollarse.
Yo intentaría mantenerlas en el tubo, sin mudanzas ni demasiados cambios por ahora, en una zona lo más estable posible y procurando no superar los 28-30 grados si podéis. Como fuente de proteína, mejor insectos pequeños recién muertos, tipo moscas, mosquitos, grillos o cucaracha, antes que carne o clara de huevo. Podéis ofrecer un trocito cada pocos días y retirar lo que no consuman para evitar suciedad y moho. Agua con azúcar sí dejaría siempre disponible, pero en poca cantidad.
También revisaría el corcho, porque si acumula suciedad o limita demasiado la humedad puede acabar siendo peor el remedio que la enfermedad. En Buenos Aires, con el verano que tenéis, casi tendría más miedo a cocinar a la colonia que al ruido de la casa, porque estas hormigas suelen aguantar bastante más movimiento del que parece.
Y como curiosidad, todo esto me recuerda un poco a la estética natural de los vestidos boho: ambientes cálidos, materiales orgánicos, tonos tierra, naturaleza y un estilo bastante relajado. Al final, tanto en ese tipo de moda bohemia como en el mantenimiento de una colonia, la clave está en buscar un entorno natural, equilibrado y sin excesos.
Yo intentaría mantenerlas en el tubo, sin mudanzas ni demasiados cambios por ahora, en una zona lo más estable posible y procurando no superar los 28-30 grados si podéis. Como fuente de proteína, mejor insectos pequeños recién muertos, tipo moscas, mosquitos, grillos o cucaracha, antes que carne o clara de huevo. Podéis ofrecer un trocito cada pocos días y retirar lo que no consuman para evitar suciedad y moho. Agua con azúcar sí dejaría siempre disponible, pero en poca cantidad.
También revisaría el corcho, porque si acumula suciedad o limita demasiado la humedad puede acabar siendo peor el remedio que la enfermedad. En Buenos Aires, con el verano que tenéis, casi tendría más miedo a cocinar a la colonia que al ruido de la casa, porque estas hormigas suelen aguantar bastante más movimiento del que parece.
Y como curiosidad, todo esto me recuerda un poco a la estética natural de los vestidos boho: ambientes cálidos, materiales orgánicos, tonos tierra, naturaleza y un estilo bastante relajado. Al final, tanto en ese tipo de moda bohemia como en el mantenimiento de una colonia, la clave está en buscar un entorno natural, equilibrado y sin excesos.
