Publiqué en el subforo general de Cría la parte inicial de este proyecto, proyecto que por naturaleza estará siempre en construcción. De modo que aquí va mi primera tentativa para ir apuntalando el tema.
Como aquí nos interesan los vuelos nupciales, no vamos a centrarnos en otras cuestiones de la especie salvo que influyan o tengan que ver directamente con el vuelo nupcial. Desde cierta perspectiva, podríamos decir que, en realidad, todo influye o explica el asunto -no podemos separar la partes del todo y analizarlas como si no tuvieran que ver con el resto-, pero por una cuestión práctica y atendiendo a nuestro propósito, vamos a intentar traer datos concretos y útiles a la hora de buscar reinas de Camponotus lateralis. Lo mismo haremos con todas las especies (o las que podamos).
Las siguientes indicaciones hay que leerlas contando con que me he movido en Murcia, y en otras zonas puede variar ligeramente la época o los sitios propicios:
- C. lateralis se distribuye por casi toda la península ibérica, salvo por la cornisa cantábrica (quizá sólo la parte más cercana al mar). También en Baleares. Aunque abundan en zonas de montaña o campo, es frecuente también en zonas ajardinadas de las ciudades, y es mucho más práctico tratar de encontrarlas aquí, donde las zonas claras pueden ayudar a verlas mejor. Más abajo aclaro esto.
- A diferencia de lo que ocurre en otras especies (tanto dentro del género como de otros géneros), los alados de C. lateralis pasan el invierno en el nido. Esto parece un dato sin importancia pero lo es al menos en tanto que ver alados en el nido no es señal de vuelo próximo, como sí puede serlo en otras especies en las que los alados no pasan más de algunas semanas en el nido.
- Sobre el papel, Camponotus lateralis vuela entre abril y mayo o junio, por la mañana, seguramente apenas empieza a notarse el sol. Yo las he encontrado especialmente en abril (a partir de mediados de mayo, ninguna) y, además, de noche. Aunque no quiero decir que volasen de noche: encuentro reinas ya desaladas que seguramente volaron por la mañana y se escondieron provisionalmente a la espera del momento oportuno para buscar el cobijo definitivo. Hay que tener en cuenta que es una especie comparativamente tímida, con nidos discretos, que forrajea no muy lejos de la entrada del nido, y que además, en los sitios que he apuntado, normalmente convive con Crematogaster scutellaris, de modo que suelen pasar desapercibidas. Toca ir haciendo el ojo para localizar poblaciones y saber dónde podemos buscar.
- Esto también puede suceder a medio día; curiosamente, hasta donde yo he visto, por la tarde, menos. Obviamente no quiero decir que descartemos el momento del vuelo como tal, sino que quizá la hora no sea la más oportuna para nosotros y que, sobre todo, C. lateralis no hace en principio vuelos notorios, de forma que, contraintuitivamente, es probable que sea más práctico para nosotros esperar ese momento post-vuelo en que distintas reinas salen de paseo -estaban bajo alguna hoja, o metidas entre la corteza de los árboles, o incluso varias juntas esperando el momento de separarse- en busca de lugar en el que comenzar la fundación.
- Curiosamente, los (pocos) registros que tenemos en Antflights están marcados a medio día y por la noche; sólo hay dos en torno a las 11:00h, cuando lo más probable es que el vuelo se produzca bastante antes, a partir de las 8:00h. Parece que éste es el único registro que hice yo (debí haber subido más, puesto que la escena se repetió, allí y en otros sitios, seguramente durante dos o tres semanas; no volverá a ocurrir). Ahí están los datos clave de los que vengo hablando: 23 de abril, 22:30h, con 21º, sin lluvia, con viento escaso.
- Terminamos de bajar el foco aprovechando que tenemos el mapa en el enlace de AntFlights: en esa época las busqué y encontré en parques de ese estilo, sobre troncos claros y lisos de distintos árboles, sobre alguna piedra donde difícilmente se confundían... Imaginad el mismo proceso (en vuelo o post-vuelo) en pleno monte, en un terreno lleno de acículas de pino, con troncos con corteza gruesa y llenos de recovecos, sin luz en caso de ser de noche... Se pueden encontrar -y allí son más abundantes que en estos sitios-, pero es más complejo, y nuestra misión es hallar lo más útil para nosotros.
C. lateralis es una especie muy agradecida y relativamente fácil de cuidar en cautividad.
Colonia de C. lateralis.
Hembra alada de C. lateralis pasando el invierno.
Machos de C. lateralis.